William C. Taylor, uno de los fundadores de Fast Company, plantea la pregunta más difícil de responder para una empresa:
Si tu empresa cerrara mañana ¿quién la echaría de menos y por qué?
Según el autor, sólo si ofreces algo realmente único y excepcional, si has creado un ambiente de trabajo tan dinámico que los empleados tienen difícil encontrar algo similar, o si has sido capaz de crear un vínculo emocional con tus clientes, alguien te echará de menos.
Lo cual te obliga a pensar ¿de verdad mi empresa es diferente? ¿Estamos aportando valor o somos uno más del montón? ¿mantengo la vista fija en el horizonte de sueños que me llevó a crear la empresa o me limito a cuadrar ingresos y gastos?
Porque lo cierto es que muchos emprendedores ambicionan al principio algo más que una cuenta de resultados saneada, pero hay que luchar tanto para conseguir un resultado decente que pronto los sueños de crear algo distinto quedan olvidados. Y sin embargo, ser diferente hasta el punto de que empleados y clientes nos echen de menos si desaparecemos es la única manera de conseguir el Éxito con mayúsculas.
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