Vía menéame, leí hace unos días este artículo sobre informáticos y emprendedores. En él viene a decir que los ingenieros y los informáticos son los que tienen ideas innovadoras, y que los de empresariales con MBA como mucho podrán gestionar bien el negocio, pero no crearlo. Dice:
Es por eso que un Ricardo Galli bien asesorado podría ser un emprendedor cojonudo pero un Enrique Dans nunca lo sería.
(Los enlaces son míos, es por si alguien no sabe de quiénes está hablando). La tesis es interesante, pero en mi opinión incorrecta. O mejor dicho, incorrecta aplicada a España. En Estados Unidos es habitual que un ingeniero tenga ideas, y que procure hacer dinero con ellas. Aquí, lo que quiere es primero aprobar el examen, y luego las oposiciones. Allí, los fundadores de Microsoft, Apple, Google o Yahoo son admirados por el dinero que han sido capaces de ganar. Aquí, es habitual considerar que un empresario es, por definición, un explotador.
Para ser un emprendedor con éxito es fundamental querer ganar mucho dinero. Si no, es más fácil trabajar para otro, y que sea ese otro el que cargue con los problemas de pagos, cobros, impuestos… Así que en España, los emprendedores surgen más a menudo entre gente con MBA, o al menos con estudios de empresariales, que casi por definición es gente con menos repelús por el dinero.
Ya que el artículo cita a dos emprendedores en potencia, yo voy a citar a dos emprendedores que conozco: Gonzalo Aller, creador de Foton, y Alfredo Romeo. Gonzalo es ingeniero, y Alfredo economista.
Gonzalo creó una empresa que dirige con criterios “ingenieriles”. Por lo que sé se ha rodeado de gente competente, que sabe hacer su trabajo, y tiene éxito en el mercado en el que se mueve (servicios en torno al software libre en Canarias). Pero es una empresa con un potencial de crecimiento muy limitado, si no es capaz de salir de ese mercado. Se podrá argumentar que no es el tipo de “emprendedor con idea genial” del que hablaba el artículo, pero creo que sí responde al perfil del ingeniero emprendedor español.
Alfredo, al que conozco desde hace tres o cuatro años, ha estado involucrado en este tiempo en la creación de (que yo sepa) tres empresas. La última, Blobject, responde ciertamente al tipo de idea innovadora que según el artículo sólo se le puede ocurrir a un ingeniero. Y cada vez que hablo con él tiene otra idea nueva por la que está apasionado.
Si tengo que decir quién de los dos se hará rico alguna vez, apuesto por Alfredo. Y es que, igual que un ingeniero puede tener una idea brillante y contratar a un gestor con MBA, un economista puede tener una idea brillante y contratar a un ingeniero para desarrollarla. De lo que se trata no es de lo que has estudiado, sino cómo de “loco” estás y cómo de dispuesto a interesarte por cosas nuevas y a lanzarte a la aventura de hacer dinero con ellas.
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